dijous, 6 de març de 2014

La ONCE va entrevistar Otto Prytz

“Hace falta una actitud más democrática en lo lingüístico”

Otto Prytz
El lingüista noruego Otto Prytz recibió recientemente la Encomienda de la Orden del Mérito Civil por su contribución a la difusión del español en su país. Ciego de nacimiento y destacado esperantista, Prytz es partidario de una actitud más democrática en la difusión de los idiomas.
Laura Vallejo
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Usted es multilingüe, ¿por qué se decanta por el español en sus estudios y en su labor como docente?

Mi lengua materna es el noruego, con lo cual estoy en condiciones de entender y hablar también sueco y danés. Domino el esperanto y soy miembro de la Academia de Esperanto, órgano internacional que consta de 45 miembros. He aprendido inglés, alemán y, en grado un poco menor, francés.
Para tener como ciego una posibilidad realista de conseguir un trabajo tras la carrera, opté por el ruso y el español, dos lenguas entonces no muy difundidas en Noruega. La elección del español como especialización fue fácil porque había estudiado con beca en España y tenía un dominio más activo del español.

¿Es el español un idioma demandado por los universitarios noruegos?

Sí, no sólo por su gran difusión internacional, sino también por el hecho de que cada vez más alumnos lo eligen en el bachillerato.

¿Cómo describiría el nivel de conocimiento del español y la cultura hispana en Noruega?

"En Noruega hay mucho interés por la literatura española moderna, sobre todo en la novela barcelonesa"
No me quejo. Me parece aceptable, aunque algo superficial. Muchos noruegos se conforman con un nivel de español suficiente para apañarse como turistas, y los conceptos que tienen de la cultura hispana tienden a reducirse a tópicos. Sin embargo, hay bastante interés por la literatura española moderna e incluso se ha acuñado el término ‘Novela barcelonesa’ para definir el subgénero representado, entre otras, por las obras de Carlos Ruiz Zafón.

¿Por qué decide estudiar esperanto?

El esperanto no es ‘propiedad’ de una determinada comunidad lingüístico-cultural, sino de toda la humanidad. En otras palabras, sería ‘el segundo idioma para todos’, un lugar común de encuentro, en el que la comunicación no tiene que ser ‘filtrada’ por los códigos culturales incorporados en las lenguas étnicas. Tuve el primer contacto con el esperanto en el colegio de ciegos, donde su enseñanza era obligatoria en el curso anterior al de la iniciación al inglés. La justificación de ello era que una vez aprendido un idioma tan ‘transparente’ como el esperanto, sería más fácil aprender otros idiomas menos transparentes.

¿A qué se debe que las personas ciegas tengan un especial interés en él?

Varias circunstancias en el período entre las dos guerras mundiales fomentaron el interés por el esperanto entre los ciegos. Una fue la valiosa labor del sueco Harald Thilander, que editaba en esperanto una importante revista en braille, Esperanta Ligilo, que contenía mucha información sobre logros en beneficio de los ciegos. Otra fue la incipiente colaboración entre organizaciones de ciegos. Hacia 1930, se estableció la Asociación Universal de Organizaciones de Ciegos, que lo adoptó como lengua de trabajo, ya que en muchos colegios de ciegos se enseñaba esperanto.

¿A qué cree que se debe que el esperanto no haya logrado la implantación como vehículo para la comunicación internacional conseguida por otros idiomas?

Creo que, sobre todo, hace falta un cambio de actitud. Hasta ahora, los idiomas que se han impuesto como vehículos de comunicación internacional han sido respaldados por algún poder militar, económico, político, etc. Sin embargo, en otros campos, las actitudes democráticas e igualitarias han triunfado. De la misma manera creo que la actitud democrática e igualitaria puede extenderse hasta el campo lingüístico. Un ejemplo de ello es el prestigio de las lenguas cooficiales de España o, en Noruega,  el uso del sami, lengua de la minoría lapona del mismo nombre, prohibida en la educación hasta 1950, y que ahora se usa en la enseñanza, en emisiones diarias de radio y televisión de cobertura nacional y en el parlamento sami. Esto se debe a que la sociedad mayoritaria ha reconocido los derechos democráticos de las minorías lingüísticas.
El porvenir del esperanto lo veo en la difusión internacional de esas actitudes democráticas. Mientras tanto, cultivamos el esperanto en todos los foros posibles, uno de ellos es Internet, donde ocupa un lugar entre el 20 y el 30 en publicaciones en Wikipedia.

En su opinión, ¿qué han aportado las nuevas tecnologías al aprendizaje y difusión de los idiomas?

Han representado una verdadera revolución. Pensemos en el aprendizaje interactivo, en la globalización del acceso a la información...

¿Qué beneficios han supuesto esos avances para los usuarios de braille?

El ordenador me ha hecho más independiente. Antes, necesitaba ayuda para controlar la corrección de lo que mecanografiaba; para leer cartas en tinta o para tener acceso a libros. Ahora, con la línea braille, el e-mail y la digitalización de cada vez más textos, todas estas tareas las puedo realizar sin ayuda.
Sin embargo, todavía hay barreras. Gracias al Unicode, los videntes ahora pueden leer cualquier tipo de letras en su ordenador; yo no. Aunque me han instalado el alfabeto ruso en mi línea braille, aun tengo dificultades con los caracteres griegos, árabes y los del chino. Otro obstáculo son los ficheros pdf, cuyo texto no puedo leer, si están archivados como imagen.  Todavía no hemos llegado a la meta final, pero tengo mucha confianza en el futuro.

Font de l'article: ONCE